Oración Poderosa de Santo Toribio para todos los Inmigrantes

Santo Toribio Romo fue un sacerdote muy sacrificado que vivió en México en épocas de turbulencia a principios del siglo XX, fiel devoto de la fe cristiana y luchador ante las adversidades y los fuertes episodios de la época, dio ejemplo ferviente de amor por el prójimo y auxilio a los inmigrantes.

Los devotos desde entonces dedican el salmo para migrantes con su estandarte celestial, pues sienten su protección en todo momento al elevar plegarias de auxilio cuando parten a tierras lejanas buscando porvenir.

Oración para los inmigrantes del Santo Toribio Romo

Oración a San Toribio para proteger a los inmigrantes

Ofrecer la oración milagrosa a San Toribio Romo sirve para sentir su protección en los momentos difíciles al partir a otros lugares indefensos y tímidos del destino futuro:

Oración
Bendito seas Santo Toribio,
Fiel devoto del reino de Dios
Acudo a tu infinita bondad con corazón manso,
A pedir de ti auxilio en estos momentos de zozobra
Para que ampares a los migrantes
Estando en duros momentos.

Para que no pierdan a fe mientras persiguen sus sueños,
Indícales el sendero de la esperanza y buenaventura
Para que alcancen el bien, libres de pecado y culpa.

Permíteles ver el esfuerzo como una nueva oportunidad
Para reencontrarse con el Señor,
Amado santo, nunca los desampares,
Amén.

Oración a Santo Toribio Romo para cruzar la frontera

Su oración es milagrosa en los momentos más duros, cuando la travesía de los viajeros comienza y las circunstancias se ponen fuertes, pedirle con fe el auxilio a través de estas líneas:

Oración
Excelentísimo Santo Toribio,
Patrono de las causas injustas de aquellos
Que salen de su tierra sin cobijo ni resguardo.

Imploro tu misericordia para que me favorezcas
(Hacer la petición con fe)
Pongo mi causa en tus benditas manos mi súplica
Cuídame, ampárame y favoréceme.

Tú qué sabes mis tormentos
Intercede por mí ante Dios todopoderoso,
Aparta el mal y la injusticia en este camino que llevo
Concédeme el favor que pido
No me desampares, te ruego,
Amén.

Cada oración está llena de gracia y ambas son fuente de esperanza para los fieles que confían sus necesidades a Santo Toribio, la gratitud de sus favores lo hacen un ejemplo digno del amor por el prójimo y la bendición de Dios.